que vivan las caenas, que vivan

El Ávila Street Museum tiene de todo. El monumento que hoy les mostramos se titula «Vivan las caenas», y nos recuerda la famosa frase dedicada al rey Fernando VII, con motivo de su restauración como rey absoluto gracias a los Cien Mil Hijos de p[censored] de San Luis. El chirimbolo se ubica en el Paseo de San Roque, en su ajardinado sector occidental.

El monumento, además del señor encadenado, tiene debajo un bujero alusivo a que hubo que pasar por el aro y aceptar a Fernandito el Deseado como señor todopoderoso, volviendo al postmedievalismo. A los que tenemos cierta edad también nos recuerda esa regla no escrita de «pasar por debajo del futbolín» cuando te dejaban a cero en el marcador, se ve que el autor no ha dejado nada al azar. Y detrás tiene un muro de piedra, que serviría como tapia de prisión o muro de Berlín. Elvira es un crack, lo puedo decir ahora que mi hija ya terminó sus estudios en el insti y no se considera servil peloteo.

A pesar de estar encadenado, el metálico señor mantiene la digna pose de Torrijos ante el pelotón de fusilamiento, cuando su padre lo llevó a conocer el hie…coño, que me confundo de cuento.


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